Besos varoniles, de los que salen de lo hondo del corazón y explotan chispeantes, suaves y alegres en armonía luminosa de color en toda tu piel joven de mujer, especialmente en tus labios dulces y en tus ojos cariñosos que como sabes son siempre el espejo de tu alma radiante.

LA CREACIÓN DEL INSTANTE
(MEMORIAS)

DIECIOCHO

Aquel cuchillo inofensivo sobre el blanco mantel de papel desmiente su esencia violenta y advierte que es tan sólo un instrumento dócil en las manos suaves o callosas, insidiosas, punzantes o cariñosas de aquellos humanos que lo utilizan en tan diversas circunstancias.

Frente al comensal pensativo, la jarra de agua acristalada se enorgullece de contener a la reina madre de la creación capaz de alimentar contenta y despreocupada vegetales y animales todos, generación tras generación, siglo tras siglo.

En una esquina del comedor universitario, esperando la ensalada de pimientos asados, la pluma vuela por el papel materializando ideas nuevas siempre viejas, y renovando la tarea literaria de observar por dentro ese cosmos inmenso tantas veces oscuro.

En el aparente descanso tras el no menos aparente trabajo, la mente recorre el acontecer coyuntural en alta mar de la tormenta financiera especulativa, y recuerda que lo más importante son las corrientes submarinas, el movimiento lento y testarudo de las aguas profundas: la intrahistoria económica.

Miro, y veo aquel rincón exhausto por la acumulación de enseres que lo aprisionan.

Obelisco hercúleo que se derrumba ante el soplo suave de un infante prodigioso.

Camina cabizbajo buscando cómo intrigar para favorecer los rescoldos de esperanza que anidan en el corazón humano.

Saber aburrirse ante la incapacidad y el error humano provocado por la hiperinflación frenética de la actividad.

Accionar el resorte que pone en marcha el bucle de la sinrazón.

Lesión cadavérica consecuencia del error activo que sobrepasa la proporción armónica de todo ser conformado a su ritmo vital.

LA CREACIÓN DEL INSTANTE
(MEMORIAS)

Índice de capítulos

UNODOSTRESCUATROCINCO

SEIS – SIETE OCHONUEVE – DIEZ

ONCE – DOCE – TRECE – CATORCE QUINCE

DIECISEISDIECISIETEDIECIOCHO

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISEIS

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) DIECISEIS ¡Sólo a Ti se le podía ocurrir la barbaridad y la locura de pedirme que hiciera todo eso, cuando el loco soy yo, la barbaridad todo lo que pienso, proyecto y hago, y mi ser es la pura debilidad miserable y andrajosa hecha carne! Vivo en un rincón abierto… Sigue leyendo LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISEIS

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISIETE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) DIECISIETE No me digas que los españoles son envidiosos y quijotes, o que los árboles dan sombra, sino que dime más bien que la envidia estimulada por Carmen no deja pensar a su cuñado Pedro en su madurez; que mi amigo Juan, espoleado por la lectura y contemplación de tantos… Sigue leyendo LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISIETE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISEIS

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) DIECISEIS ¡Sólo a Ti se le podía ocurrir la barbaridad y la locura de pedirme que hiciera todo eso, cuando el loco soy yo, la barbaridad todo lo que pienso, proyecto y hago, y mi ser es la pura debilidad miserable y andrajosa hecha carne! Vivo en un rincón abierto… Sigue leyendo LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – DIECISEIS

LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – QUINCE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE(MEMORIAS) QUINCE Hipocresía del rezo embriagador que puede derivar en pereza física y mental. Reír llorando y amanecer durmiendo. Sólo mucho después de acontecido, o quizás nunca, se reconoce lo decisivo y original de cierta circunstancia, de tal gesto, de aquel grito o de aquel silencio. Donar la Tierra. La economía es… Sigue leyendo LA CREACIÓN DEL INSTANTE (MEMORIAS) – QUINCE

LA CREACIÓN DEL INSTANTE
(MEMORIAS)

CINCO

1

El tubo abierto de la pasta de dientes recuerda el despiste apresurado de quien no está en lo que hay que estar.

2

La espesa arizónica de nuestro mundo interior protege la debilidad de cada cual y facilita el descubrimiento de la inmensa riqueza encerrada en cada parcela del ser.

3

¡Cuánta sabiduría enjaulada entre los libros y cuadernos de primaria, olvidados en las estanterías amaderadas del sótano acogedor!

4

El Big Ben de relojes, enmarcado en dorado, recuerda al hermano viajero que, confuso, perplejo y ofuscado, huye del hijo y de su madre para adentrarse loco en la maraña aparentemente liberadora del placer tentador.

5

El farol del porche, que diviso entre rejas de madera y barrotes barrocos de escalera, recuerdan aquel consejo alegre del amigo en momentos cruciales del noviazgo esperanzador: ¡adelante con los faroles!

6

Paciente boya en el río que anhela hundirse y flotar con intermitencia para fotografiar entonces el rostro jubiloso de aquel chaval pescador.

7

Busco en la memoria y encuentro entre vaguedades el perro rabioso que la cadena frenó, el jazmín en aquella escena del dolor a la muerte de mi padre, y aquel baile en amarillo en la isla de nuestra luna de miel.

8

Imagino el futuro lejano, y lo veo pacífico y luchador avanzando sin parar al ritmo armonioso, ecológico, de la vida.

9

Los rizos de aquel churumbel, el guiño de aquella mujer, la mirada alicaída del adolescente que se cree fracasado.

10

Cansancio primaveral de quien se agota amando entre el florecer de almendros, cerezos y albaricoqueros.

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(MEMORIAS)

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SEIS – SIETE OCHONUEVEDIEZ

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